¿Qué  sentimiento inspiró a los primeros artistas de nuestra especie? Nos hemos querido poner en la piel de un chico del paleolítico y ver a través de sus ojos. Buscamos el acercamiento al pasado desde  los propios vestigios para interpretarlos, para que una figura de un caballo no sea sólo un dibujo en una piedra, sino algo vivo con lo que se pueda empatizar. Este corto de animación está inspirado por los grabados paleolíticos Patrimonio Mundial de la UNESCO de Vale do Côa (Portugal) y Siega Verde (España).

Desde el punto de vista creativo, esperamos ofrecer una visión nueva de la vida en la prehistoria, con una propuesta plástica sorprendente en que el entorno es real y que las animaciones estén integradas con el estilo de los grabados originales. La obra no incluye diálogos y la narración se desarrolla a través del gesto y la música orquestal, interpretada por la Orquesta Sinfónica de Kiev.